Conversaciones con el sicoanalista. Parte IX
Monday, January 30th, 2012Doctor: veo que no siguió mi consejo de la última vez, señorita.
Furia: ¿de qué habla, doctor?
Doctor: usted sabe, dedicarle más tiempo a aquel muchacho con el que salía en vez de venir aquí a seguir siendo una loca…
Furia: báh. No me joda tanto, doctor. A fin de cuentas, ¿quién si no yo, paga todas sus corbatas de rayas?
Doctor: déjese de cuentos, señorita. ¿Qué la aqueja esta vez? Digo, nunca ha venido usted aquí con actitud positiva, así que me parece una pregunta válida.
Furia: doctor, yo a usted lo sufro. Pero déjeme decirle una cosa: la gente me tiene harta.
Doctor: ¿por qué siempre esa necesidad de llevar la contraria, de ser “diferente”? En su caso, más que “diferente” parece una inadaptada.
Furia: cállese un rato doctor. ¿No está escuchando las estupideces que dice? Déjeme que le cuente. Esta tarde he visitado 8 tiendas en busca de unas series de lucecitas blancas.
Doctor: ¿pero cuál es su problema, señorita? ¿Acaso no se ha dado cuenta de que hace más de un mes se acabó la navidad?
Furia: otro igual de imbécil. ¿En la cabeza de quién, doctor, unas series de luces de mierda se venden en “temporada”? ¿Qué le pasa a la gente? ¿Por qué tengo que comprar las luces de mierda en diciembre, cuando todo el mundo lo hace, y para colmo aguantar que una dependienta idiota me ofrezca bolas de colores y trate de explicarme que ahora los árboles se decoran según “tendencias”?
Doctor: ¿se está escuchando? Sociópata. Ese es mi diagnóstico. Requiere usted de medicación urgente.
Furia: por favor, doctor. Por favor. No me venga a decir que le parece raro esto. Tengo una parrillada el fin de semana. Quiero, necesito, poner series de luces en el patio, decorar de forma “casual” mi casa… ¿Le parecería normal que en las librerías solo vendan cuadernos a principio de año?
Doctor: esa comparación es estúpida: cualquier persona, en cualquier momento del año, podría necesitar un cuaderno.
Furia: ¡y unas putas series de luces de mierda!
Doctor: percibo cierto enojo, señorita. Cierta frustración.
Furia: ¡la gente quiere acabar conmigo, doctor! Usted no me entiende: el cajero del banco quiere que le lleve un recibo con mi nombre para la actualización de datos. El agente crediticio quiere que me case para darme un préstamo. Y si quiero poner unas putas luces de mierda en el patio de mi casa en febrero, tengo que comprarlas en diciembre. ¿Qué clase de mundo es este?
Doctor: uno en el que usted toma clonazepán y trata de comportarse como una persona normal.
Furia: doctor, esto de la normalidad, en su caso, me parece que tiene sus raíces en una infancia reprimida y sedentaria.
Doctor: le advierto que si toca el tema de mi mamá una sola vez más, voy a recomendar su encierro.
Furia: doctor, páguese a ver. Es lo que hacemos las personas normales…
Doctor: ¡váyase al carajo, señorita!

