Conversaciones con el sicoanalista. Parte II

Doctor: Entonces, señorita, los treinta años. Es normal, a todas les pasa. Es una patología con nombre: crisis de los treinta. Repita, sonoramente.

Furia: No sé, doctor. No sé.

Doctor: ¿Cómo que no sabe? ¿Cómo que…?

Furia: a ver, doctor… piénselo…

Doctor: ¿Qué voy a pensar yo, ah? Usted es quien tiene que pensar. Los treinta. La crisis. Además, a todas luces, se siente gorda.

Furia: ¿Que yo me siento gorda? Nunca, doctor.

Doctor: Se siente gorda, señorita. Vea esos pantalones que se puso, esa camiseta holgada que le cuelga de los hombros. Un hombre sabe que cuando una mujer se pone ropa que le viene grande es porque se siente gorda.

Furia: Ya veo…

Doctor: ¿Qué ve? ¿Por qué me habla con ese tonito mordaz? Usted, evidentemente, tiene un problema de egomanía severa: solo piensa en sí misma. Como si el mundo girara a su alrededor.

Furia: ¿Y no gira?

Doctor: ¿Ve lo que le digo? Crisis de los treinta. ¿Ya decidió cuántos hijos quiere tener? ¿Con quién va a tenerlos? ¿Cuándo va a tenerlos? CRISIS DE LOS TREINTA.

Furia: ¿Y usted en qué crisis está, doctor? ¿En la de los 60?

Doctor: Váyase a la mierda, señorita.

Furia: Páguese a ver, doctor.

4 Responses to “Conversaciones con el sicoanalista. Parte II”

  1. Jen Says:

    jajajaja!
    la crisis, que la tengan otros ;)

  2. cristian Says:

    Demet. Yo sí ocupo hablar con ese doctor. Páseme el número.

  3. furia Says:

    Jen: y… bueeeeee, jajajajajaja!
    cristian: ya se lo paso. Pérese.

  4. manuch Says:

    No gastaste un peso para arreglar la “crisis”. Los treinta serán los mejores, no hay duda.

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