Palabras mayores

Sueño todas las noches que nos vamos. Estamos todos, hacemos maletas, vos del otro lado del cuarto, en medio todos los olores viejos, sin verse nadie la cara, como en la noche cuando nos besábamos a oscuras y el cielo tenía un hueco en el centro.

Lo siento. Se me duerme la lengua y me rasco por fuera, el cuello, la papada, ni siquiera es como que duele: solo incomoda. Los ojos muy abiertos, recoger las cortinas. Me fui dos veces, la segunda para siempre y aquí, en medio de la noche serena, me parece que todo se agrieta y que vos tenés lo que te merecés y yo no extraño el olor a humedad de las paredes.

Leave a Reply